martes, 8 de enero de 2019

Virginia Rodrigo: Hipersexualidad

Una kalejira ruidosa denuncia el «desalojo encubierto y rastrero» del Gaztetxe Maravillas

Ahotsa
 
Sentada frente a la Policía española en el acceso a la Plaza del Castillo. (AHOTSA.INFO)

Los jóvenes del centro autogestionado han celebrado una asamblea informativa en la que han criticado la actuación que han calificado como un «desalojo encubierto y rastrero».

En la asamblea, ha tomado la palabra una de las portavoces para rechazar el acceso esta madrugada al Palacio Marqués de Rozalejo, que en esos instantes encontraba vacío, por parte de la Policía Foral con técnicos del Gobierno, y ha considerado que «toda la responsabilidad» es del Ejecutivo de Nafarroa.

Ha cuestionado que el motivo sea el de la elaboración de un informe técnico, pues si ese hubiese sido el motivo «hubieran dejado pasar a las personas» que esta tarde, junto a la abogada del colectivo, han pretendido acceder al inmueble sin éxito, por lo que ha asegurado que se trata de «un desalojo ante el que no nos vamos a rendir».

https://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20190108/una-kalejira-ruidosa-denuncia-el-desalojo-encubierto-del-gaztetxe-maravillas

LOU, dantzan jo ta ke, oinak lehertu nahian (Trailerra euskaraz)

LOU, dantzan jo ta ke, oinak lehertu nahian (Trailerra euskaraz) from Lou Dokumentala on Vimeo.

Policía Foral y Policía española entran al Gaztetxe Maravillas y cargan contra quienes protestan por el desalojo


La Policía Foral y la Policía española están desalojando el Gaztetxe Maravillas. Varias dotaciones de antidisturbios de estos cuerpos policiales han acudido a la Plaza de Nabarrería y cerrado sus accesos. Desde el Gaztetxe se asegura que están procediendo al desalojo del antiguo Palacio del Marques de Rozalejo.

La semana pasada, desde el Gaztetxe se informaba de que el Gobierno de Navarra había solicitado una autorización para que la Policía Foral entrara al edificio junto a técnicos de Patrimonio para revisar el espacio y valorar los supuestos “desperfectos” que los jóvenes habrían ocasionado. Los okupas recordaban que habían realizado mejoras en el edificio tras años de abandono y desuso. Desde Maravillas alertaban de que esto era "una excusa" para proceder a su desalojo. “Tenemos la firme sospecha de que se trata de una simple excusa para mandarnos a la Policía y a varias técnicas a destruir el proyecto de Maravillas”, y que buscan “provocar el desalojo “blando” del Gaztetxe Maravillas, es decir, bajo pretextos técnicos y de conservación de patrimonio”.



Cargas policiales por el centro de la ciudad
Desde primera hora de la mañana, jóvenes del Gaztetxe se han ido reuniendo en las inmediaciones del Gaztetxe y han realizado varios cortes de carretera en el Labrit y ante el Parlamento de Nafarroa. La Policía española ha cargado con contundencia contra los jóvenes provocando diversos heridos. También han golpeado y amenazado con una multa al cámara de Ahotsa.info que cubría los hechos.
Desde el Gaztetxe Maravillas han realizado un llamamiento a acudir al centro de la ciudad a protestar y para la tarde han llamado a participar en una asamblea popular a las 18.00 horas en Mercaderes.

Loud Krazy Love (2018)


En el ritmo del nuevo milenio, no había una banda de rock duro más grande, más oscura o más profundamente influyente en el mundo que KoRn. Pero para el guitarrista principal Brian Head Welch, un sueño hecho realidad fue dar paso a una pesadilla de autoestima y adicción. Brian, que era el único responsable de su hija de la escuela primaria y de manejar una relación viscosa con la metanfetamina, buscó consuelo en el único lugar donde nunca pensó que podía pertenecer la iglesia.

jueves, 3 de enero de 2019

KCN '87 (sub euskera)


Documental de Max Ira sobre la escena punk en la Barcelona de los 80, contada por sus propios protagonistas. Crecimiento y ruptura personal frente al marasmo conservador posfranquista y la estafa de la transición. Retratos de las revoluciones personales estéticas, musicales y políticas como una forma de combatividad por parte de una minoría juvenil que se enfrentaba a la herencia de unos valores anclados en el pasado. Ruptura y transgresión.

miércoles, 2 de enero de 2019

Gritar «Policías, hijos de puta» no supone un delito de odio contra las FSE


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El pasado 29 de setiembre, dos agentes de la Guardia Civil fuera de servicio pero con camisetas del sindicato policial Jusapol y una bandera de España denunciaron haber sido increpados y atacados por un grupo de 10 personas en Barcelona. Se dirigían a una concentración para reclamar la equiparación salarial.
Según la denuncia, los agentes fueron increpados con expresiones como «Fuera las fuerzas de ocupación», «Policías, hijos de puta» y «Bandera de mierda». Dos personas de ese grupo, posteriormente identificadas por los Mossos, arrebataron la bandera a los guardias civiles, «la pisotearon e intentaron quemarla». Para acabar, siempre según los denunciantes, una persona del grupo increpante dio dos patadas por la espalda al primero de los agentes, mientras que otro dio un puñetazo al segundo. Uno de los increpantes sacó además un puño americano
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Lesiones sí, delito de odio no
Aunque el caso todavía no ha sido juzgado, el juez instructor y la Fiscalía observaron, además de los delitos de lesiones leves y de tenencia ilícita de armas, un delito contra la integridad moral en concurso con un delito de odio, así como un delito de injurias graves contra la Guardia Civil. Pero la defensa recurrió esta calificación de los hechos ante la instancia superior, la Audiencia de Barcelona, que el 12 de diciembre emitió una inédita y novedosa interlocutoria en la que revoca el auto anterior del juez instructor y rechaza que los hechos sean constitutivos de los delitos de odio y de injurias graves.

Lo hizo, además, con un escrito ampliamente razonado en el que defiende con contundencia que la Policía –que es parte de un Estado– no puede ser víctima de un delito de odio, una figura penal creada «para proteger a colectivos que puedan ser calificados de históricamente vulnerables». «No cualquier colectivo o grupo social de personas puede ser tributario de la protección que le dispensa la prohibición del denominado ‘discurso del odio’, que debe circunscribirse a los colectivos vulnerables e históricamente discriminados», añade el auto, que enmienda la plana al uso que la judicatura española venía haciendo de los delitos de odio.
Pese a ser ideados para proteger, entre otros, a minorías étnicas y religiosas, así como a colectivos LGTBI, en los últimos años numerosos activistas, artistas o tuiteros han sido denunciados –y unos cuantos condenados– por supuestos delitos de odio. Sin ir más lejos, las condenas contra raperos como Valtonyc han sido agravadas por la concurrencia de un supuesto delito de odio.

El tribunal formado por tres jueces se apoya en dos recientes sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Recuerda, por ejemplo, que en una sentencia del 28 de agosto (caso Savva Terentyev vs. Rusia), los magistrados de Estrasburgo establecen que «los cuerpos policiales no pueden considerarse un grupo o colectivo que necesite una protección especial bajo el paraguas del discurso del odio». Es más, subraya que, al tratarse de una institución pública, «debe tener mayor grado de tolerancia ante las palabras ofensivas».

Una legítima crítica política
El Auto de la Audiencia de Barcelona también rechaza la existencia de un delito de injurias a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, un tipo penal que, según recuerda, «constituye una amenaza potencial para la libertad de expresión». Para hacerlo, los magistrados recuerdan además la escasa relevancia de los supuestos agresores, extremo que aprovechan para dejar un sonoro recado a sus colegas: «La conocida máxima ‘la Constitución Española no reconoce un derecho al insulto’ ha servido para castigar muchos discursos inocuos».

El momento culminante de la sentencia, sin embargo, llega cuando defiende que «las expresiones ‘Fuera fuerzas de ocupación’, ‘Policías, hijos de puta’ y ‘Bandera de mierda», carecen de la potencialidad ofensiva que exige» el delito de injurias colectivas de odio. Para razonarlo, los jueces recuerdan el «contexto sociopolítico muy concreto marcado por las pretensiones independentistas de una parte considerable de la población catalana», lo que les lleva a argumentar que «la valoración subyacente» de las expresiones proferidas («las fuerzas policiales son fuerzas de ocupación» y «no reconocemos la bandera española»), forman parte, lisa y llanamente, «de la crítica política sobre un asunto que puede indudablemente ser calificado de interés general».

Cinco criterios para considerar peligroso un discurso del odio
Tras subrayar que las instituciones de un Estado no son susceptibles de ser víctimas de un delito de odio, el auto de la Audiencia de Barcelona recoge cinco criterios para valorar la peligrosidad de un discurso de odio. El primero es que se trate de «un orador poderoso con un alto grado de influencia sobre el auditorio»; el segundo, un público «influenciable y vulnerable, con sentimientos de agravio». El tercer criterio es la existencia de una «llamada a la violencia» y el cuarto, «un contexto social o histórico propicio a la violencia». Por último, se requiere la existencia de «un medio de difusión influyente» que divulgue el mensaje.B.Z.

https://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2019-01-02/hemeroteca_articles/gritar-policias-hijos-de-puta-no-supone-un-delito-de-odio-contra-las-fse