martes, 14 de febrero de 2012

Elaboran el censo de 10.000 torturados vascos en 50 años



La fundación Euskal Memoria estima que apenas está detectado y catalogado el 25% de las personas torturadas. Buscarán al resto pueblo a pueblo.

El pasado 30 de octubre, apenas diez días después del cese definitivo de la lucha armada por parte de ETA, GARA publicaba una emotiva carta titulada ``Desahogo''. Su autora era Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, secuestrado y muerto a manos de la Guardia Civil en 1983. En ella, Axun Lasa narraba algo que nunca había contado, que también fue torturada: «Antes de salir del edificio oficial, me hicieron firmar en un papel mi eterno silencio. Tal vez todavía no me haya perdonado por ello. Pero ¿quién me iba a creer? La bolsa, los electrodos, las flexiones, los tirones de pelo, el perro que soltaron, nada de eso deja huellas físicas. Tampoco el viaje, desde Donostia a Madrid, esposada, con el culo apoyado encima de una chapa metálica, en la parte trasera de un Land Rover sin asiento y sin respaldo. Ni las amenazas que me obligaban a escuchar sin permiso para levantar la cabeza. Ni la manta que me tapaba entera al salir del coche. Ni los gritos. Ni la obligación de permanecer de pie, delante de la mirilla de la celda, sin que pudiera sentirme cansada, cansadísima...».

No es el único caso. El escritor euskaldun Joan Mari Torrealdai necesitó varios años para admitir, en una entrevista en televisión, que había sido torturado cuando lo detuvieron en la redada contra ``Egunkaria''. Otros se llevaron a la tumba su secreto o viven sin contarlo, bien por temor, por necesidad de superar el shock, por evitar hacer daño a su entorno... Euskal Memoria está hallando también numerosos casos de personas que simplemente no han dado relevancia a los maltratos padecidos, aunque les dejaran lesiones físicas o secuelas sicológicas de por vida. Lo interiorizaron como algo «normal» dentro de la anormalidad de un conflicto armado.

Euskal Memoria se ha lanzado a tratar de elaborar un censo de torturados de los últimos 50 años. A los motivos de pura memoria histórica (saber la verdad) se suma ahora una necesidad política. Si llega el tiempo de encarar las consecuencias del conflicto, elaborar la lista de víctimas de torturas se convierte en algo imprescindible, subraya Arantxa Erasun desde la fundación Euskal Memoria.

Y la labor resulta muy ambiciosa. Según sus estimaciones, en los últimos 50 años se han producido en Euskal Herria cerca de 10.000 casos de tortura. El cociente se obtiene aplicando el porcentaje comprobado de maltratos en detenciones políticas al total de arrestos de este tipo en estas cinco décadas, que está en torno a los 35.000, con las correspondientes correcciones derivadas de los cambios en las actuaciones policiales en los distintos periodos. Pues bien, Erasun explica que, de esos 10.000 casos, «solo están censados unos 2.500». El objetivo del trabajo de campo de los próximos meses es ir mucho más allá, todo lo que se pueda.

Los hechos y sus efectos

En el trabajo de recopilación que se está realizando, pueblo a pueblo y basado en el auzolan, se intenta no solo detectar e identificar los casos de tortura. También se realizan entrevistas a los que muestren alguna peculiaridad relevante. Y no se trata exclusivamente de contar lo que pasó, «sino también sus consecuencias, en muchos casos de por vida. Están aflorando ejemplos de problemas sicológicos, alcoholismo, muertes...».

Las recopilaciones de Torturaren Aurkako Taldea desde 1999 componen una base sólida para reconstruir la última década, pero resulta bastante más difícil sacar a la luz lo ocurrido en los 60 o los 70. Muchas personas explican que simplemente no contaron lo que les habían hecho «porque no había dónde denunciar». Pero Euskal Memoria sí constata que el nuevo tiempo abierto en Euskal Herria está contribuyendo a que muchas personas quieran, como Axun Lasa, sacar a la luz su verdad.

El trabajo resulta tan laborioso que en algunas localidades se está distribuyendo por décadas. Cada caso nuevo es a su vez otro hilo del que tirar, igual que los listados de detenciones difundidos por Euskal Memoria hace dos años sirvieron para destapar más arrestos desconocidos.

Alanis Morissette - You Oughta Know



ISIS - Celestial (2000)


Tracks:

1. SGNL>01 0:53
2. Celestial (The Tower) 9:42
3. Glisten 6:34
4. Swarm Reigns (Down) 6:01
5. SGNL>02 0:51
6. Deconstructing Towers 7:29
7. SGNL>03 0:34
8. Collapse and Crush 5:54
9. C.F.T. (New Circuitry and Continued Evolution) 5:42
10. Gentle Time 7:02
11. SGNL>04 (End Transmission) 1:06

domingo, 12 de febrero de 2012

MPB Beasaingo Gaztetxean

P'a k'el primo lo ponga en feisfuck...
stá too buenorro el kantante.....ke no???
MPB a tope ahi... Mierda P'a los Bascos
kar,kar,kar...

Bajate sus discos desde aki...http://www.jamendo.com/es/artist/MPB

Whitney Houston

Saludame a la Amy....te habrá montao ongietorri....



miércoles, 8 de febrero de 2012

El Vaticano reconoce 4.000 casos de pederastia en los últimos diez años.


Un total de 4.000 casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos diez años, informó ayer el prefecto de esa congregación, el cardenal William Levada, que admitió que la respuesta de la Iglesia fue "inadecuada".

Levada hizo estas manifestaciones en el discurso con el que abrió en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma el simposio "Hacia la curación y la renovación", sobre la pederastia, que se prolongará hasta el 9 de febrero y al que asisten delegados de 110 conferencias episcopales y los superiores generales de 30 órdenes religiosas.

Durante el acto se leyó un mensaje Benedicto XVI, en el que afirmó que la curación de las víctimas deber ser "la preocupación prioritaria" de la comunidad cristiana y tiene que ir unida a una "profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles".

Levada, por su parte, destacó la lucha del papa contra los abusos a menores por parte de clérigos, que comenzó ya cuando era el cardenal Joseph Ratzinger.

El cardenal señaló que Benedicto XVI ha sufrido los pasados años "duros ataques" por parte de los medios de comunicación, "cuando debería haber recibido la gratitud de toda la Iglesia y de fuera de ella" por la labor realizada y su decisión de "tolerancia cero" con la pederastia.

El purpurado estadounidense, cuya congregación se ocupa de estos casos, dijo que en los últimos diez años llegaron a la misma 4.000 denuncias, "que pusieron de manifiesto, por una parte, la inadecuada e insuficiente respuesta canónica, y, por otra, la falta de una respuesta verdaderamente coordinada".

Levada subrayó la necesidad de que la Iglesia colabore con las autoridades civiles para afrontar los casos de curas pederastas, destacando que el abuso sexual de menores de edad "no sólo es un delito en el derecho canónico, sino que también es un crimen que viola las leyes penales en la mayoría de las jurisdicciones civiles".

Agregó que aunque las leyes civiles varían de nación a nación, el principio siempre es el mismo: "La Iglesia tiene la obligación de cooperar con la ley civil y denunciar esos crímenes a las autoridades competentes".

El cardenal se refirió a la circular que envió el 16 de mayo de 2011 a todas las conferencias episcopales, en la que les pedía que para antes de mayo de 2012 envíen "líneas-guías" para tratar de manera "apropiada" en todas partes esos casos, que han puesto a la Iglesia en la picota.

En esa misiva señalaba que la atención a las víctimas, la cooperación con las autoridades civiles, los programas de prevención y la formación permanente de los seminaristas y del clero son los puntos prioritarios para luchar contra los abusos de menores por parte de clérigos.

Levada pidió hoy a las conferencias episcopales que "actúen", tras señalar que se han movido sólo después de que los escándalos saltaran a la opinión pública.

El cardenal insistió en que las víctimas tienen que ser prioritarias y que es "obligatorio" que la Iglesia las escuche, para saber lo que han sufrido y para que sientan que quiere ayudarlas y se siente apesadumbrada.
A este respecto recordó la carta enviada por Benedicto XVI a las víctimas irlandesas, en las que les decía: "Habéis sufrido inmensamente, y me siento apesadumbrado. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado, y vuestra confianza (en los clérigos) ha sido traicionada y vuestra dignidad violada".

Sobre la formación de los futuros sacerdotes dijo que deben ser formados en la apreciación de la castidad y el celibato.

El cardenal Levada recordó la puesta al día en 2010 por orden de Benedicto XVI del documento "De Delicta Graviora", de 2001, sobre los delitos más graves contra la moral y los sacramentos.

Con esa actualización, se dio una vuelta de tuerca en la lucha contra los curas pederastas, aprobando normas entre las que destaca la ampliación de 10 a 20 años del tiempo para denunciar los abusos y la introducción del delito de adquisición, posesión y difusión de pornografía infantil.

Levada destacó que la normativa contempla que los procesos sean más rápidos y que algunos casos no sigan "el camino procesal" normal cuando se trate de un hecho muy grave para presentarlos directamente al papa para que el sacerdote culpable pierda lo más pronto posible su condición.

Víctimas de los abusos consideran las medidas "insuficientes" y tardías.

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/6998-el-vaticano-reconoce-4000-casos-de-pederastia-y-que-la-respuesta-fue-inadecuada.html